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Os esperamos con ilusión!

Ajudar una ànima a creuar el Vel és alhora dolç i agre. Però un cop davant dels Déus, i reunint els Ancestres per a què l’esperin i l’embolcallin en aquest nou Camí, una sent agraïment i Amor per sobre de tot. Que l’ànima sàpiga que ha deixat un llegat, que ha fet una bona feina, que els seus errors han estat perdonats i que pot seguir el seu camí sense mirar enrera, sense por, és una sensació càlida, i el somnriure que veus quan creua a la fi, reconfortant. La mort és un llindar més, cap a una nova vida diferent, cap al que realment som, per decidir quin camí seguirem a partir de llavors.

Que el trànsit sigui fluit, sense por ni dolor.

Alexei Kondratiev, nascut a Nova York de pare rus i de mare francesa, es va educar a la Borgonya francesa, on el seu interés per tot el relacionat amb les cultures d’origen cèltic es desenvolupà. Durant la dècada dels 60, va viatjar per Bretanya, Gales i Irlanda, i visqué a  Inis Mean durant un temps. Escriu sobre cultura i llengües céltiques, ensenya Irlandés al Centre d’Arts Irlandeses de Nova York. Els seus textos són reconstruccionalistes.

El que segueix és un fragment del llibre Rituales Celtas, Una auténtica guía de la Espiritualidad Celta d’ Alexei Kondratiev. Editorial Kier. 1998. Buenos Aries. (El títol original era The Apple Branch: A Path to Celtic Ritual)

No tenemos ninguna evidencia de fuentes pre cristianas sobre una fiesta celta específica para el solsticio de verano. La celebración del solsticio de verano estuvo completamente eclipsada en sus comienzos por la fiesta de la Tierra que la precedía -el 1º de mayo, Beltane- y muchos de los rituales asociados con el solsticio son claramente rituales de Beltane que se trasladaron a esta fecha.

El que la fiesta se haya asentado firmemente en el antiguo calendario celta se debe seguramente a la influencia de romanos y germanos que adoraban el sol. Sin embargo deberíamos subrayar que aunque actualmente en los grupos neopaganos se insiste en festejar el solsticio en la fecha astronómicamente correcta, la costumbre popular europea ha situado universalmente la fiesta en el día de la celebración de San Juan Bautista, el 24 de junio; y todas las observancias para la mitad del verano se reproducen la noche del 23. La importancia de la mitad del verano no deriva de ninguna tradición cultural específica, sino de un acontecimiento objetivo del medio ambiente, el cambio de la relación entre la luz y la oscuridad en períodos de 24 horas, y sus efectos universales en los seres humanos.

Es por todos sabido que la noche de San Juan es la noche más corta del año y que a partir de entonces, la oscuridad irá ascendiendo acortando los días cada vez más. Por ello el enfoque principal de la celebración se centra en preservar y almacenar tanta luz nutritiva como nos sea posible.

La fiesta también es una preparación para la próxima cosecha y anuncia que se acerca el tiempo en que las fuerzas deberán centrarse en la recolección y conservación de todos los recursos que la tribu ha cultivado en la tierra. Por esta razón esta noche es especialmente importante para la recolección de hierbas sanadoras, cuyo poder será centuplicado por haber sido recogidas en esta ocasión. Belenos, el dios de la sanación solar, es el patrono celta de todas las plantas con propiedades curativas, las cuales comienzan su principal período de crecimiento en el verano y están maduras para su recolección en el solsticio.

Todas estas plantas tienen una asociación sagrada con este dios celta y se cree que nacieron de su carne, siendo en su mayor parte, de tinte amarillento y apariencia solar. La recolección de las hierbas curativas constituye una cosecha en miniatura que garantiza la sanación y prepara ritualmente la cosecha mayor que alimentará a la tribu. Los herbolarios cualificados para identificar y recolectar las plantas medicinales en esta fecha, tal vez pertenecieron originalmente a la casta sacerdotal de los druidas.

Por citar sólo algunas de estas plantas sagradas sanadoras mencionaremos la verbena, la artemisa y el hipérico, llamado en inglés hierba de San Juan.

Las fogatas se hallaban en el centro de esta celebración. Estas fogatas se construían circularmente en lugares de importancia ritual, cerca de un pozo sagrado, en un cruce de caminos, en los límites entre las casas de la gente (tribu) y los campos cultivados (tierra), etc. Se encendían en el preciso momento del ocaso y se bendecían para consagrar su poder para la protección de los cultivos que estaban creciendo. Muchas veces se encendían con una espiga que representaba los frutos del sol. A fin de amplificar los efectos de la energía de las fogatas, que imitaban y alentaban la energía del sol, los jóvenes de la comunidad realizaban juegos ruidosos y temerarios con el fuego, hasta bien entrada la noche. Se tomaban teas de la fogata y se las arrojaba por el aire o se encendían ruedas solares construidas con hierba seca y se las hacían rodar cuesta abajo por pendientes.

Dado que la preocupación mayor de la comunidad era que los cultivos crecieran bien en esta estación, se hacía gran esfuerzo para extender la influencia mágica de la fogata a los campos lindantes. Para lograrlo, a pesar del riesgo, a veces se arrojaban brasas de la hoguera al maíz o, para mayor seguridad, sólo se desparramaban las cenizas sobre los cultivos al día siguiente. A menudo llevaban el fuego en forma de antorchas en procesión por los campos que, una vez acabado el ritual se dejaban arder toda la noche.

A medida que pasaba la noche y las llamas de la fogata se iban consumiendo, los individuos buscaban la bendición para ellos mismos, saltando sobre el fuego. Los que estaban por experimentar cambios importantes en sus vidas, ya sea casamiento, un viaje a tierras lejanas o un nuevo trabajo eran estimulados especialmente a hacer este ritual. Así como la fiesta garantizaba que el sol, en el momento de ingresar en su período menguante, almacenara mágicamente la energía que le aseguraría su supervivencia y retorno, los que saltaban sobre el fuego tomaban esa energía que luego guardarían a modo de protección para cuando tuvieran que enfrentar la oscuridad de la incertidumbre. Mancharse de negro por el tizne de la fogata era augurio de buena suerte. De todas las fiestas solares del calendario celta, el solsticio de verano era la que más cargada estaba de influencia del Otro Mundo. Se consideraba que ese día la distancia entre ese Otro Mundo y el nuestro se achicaba y hacía propicia la adivinación. Ese acercamiento también facilitaba que seres ajenos a nuestra realidad penetraran en nuestro tiempo y espacio.

Los tres temas centrales de la celebración son

- El tema de la afirmación de la energía del Sol.

- El tema de la cosecha esotérica de las hierbas.

- El tema del fuego protector.

Fragmento de LECOTEUX, Claude; Demonios y genios comarcales en la Edad Media. Medievalia (1995, París, Imago), 1999, Barcelona. José de Olañeta editor.

Lo circular y lo rectangular: una hipótesis.

Una de las dificultades que implica el estudio de los genios comarcales es la identificación de lo que puede considerarse su santuario. ¿Estaba ese lugar -hito, árbol, fuente, etc- bajo el patronazgo de un Dios/a o de un genio? La cuestión es fundamental, pero es bien difícil responderla hoy, pues estamos extremadamente faltos de elementos de apreciación. El análisis que daremos a continuación, basado en el método comparatista, que es el único que permite proponer una teoría, tiene que ver con la conjetura y no con la certidumbre.

Entre los paganos de la Edad Media coexisten dos tipos de edificios religiosos: unos son redondos, otros cuadrados o rectangulares. En todo el espacio indoeuropeo se constata lo mismo, y ello desde la Antigüedad clásica. G.Dumézil, (Rituels indo.européens à Rome, Paris, 1954),y otros investigadores han estudiado muy bien este punto, por eso partiré de sus trabajos.

Lo que distingue un templo (templum) de un simple edificio religioso (aedes), es la forma que deriva directamente de la inauguración. Para fundar un templo, se consultan los augurios y se delimitan las regiones del cielo con un bastón recurvado[1]. Además, los augures liberan el terreno y lo declaran vacío (liberare, effari), y luego trazan los lados del templo. He aquí cómo expone J. Marquardt la inauguración:

“El emplazamiento es limitado por los augures y fijado mediante declaración solemne (quibusdam conceptis verbis). Se llama entonces Locus effatus y sirve para determinar la forma del edificio que allí se levanta. Es un cuadrado o un rectángulo cuyos cuatro lados corresponden a los cuatro puntos cardinales; el frontispicio, conforme al antiguo uso romano, está vuelto hacia el oeste, de modo que el que sacrifica en el altar de los holocaustos delante del templo, y que mira la imagen del Dios en la cella abierta, tiene el rostro vuelto hacia el este”.

La orientación del templum celeste es fundamentalmente de oeste a este, y lo que se inaugura es una representación simétrica del cielo, mientras que lo que no lo es sigue siendo esencialmente terrestre.

Al estudiar el santuario de Vesta, que es un aedes rotunda, G.Dumézil mostró que el fuego perpetuo que allí arde corresponde al gârhapatya védico, es decir, al “fuego del dueño de la casa”, que no está “destinado a recibir ofrendas sino a materializar mediante un hogar la estancia legítima de un hombre o un grupo de hombres en un punto de la tierra” (Op. Cit. p.33), y que requería un contorno redondo. Pues bien, Vesta es una divinidd terrestre, incluso es la tierra en la medida en que es soporte de la vida de los hombres y en la medida en que es redonda, dice Festo, y Ovidio afirma que “es lo mismo que la tierra” (Fastos VI, 267, 269 ss.).

Jean-Pierre Vernant (Mythe et pensée chez les Grecs, París, 1980), al final de un importante estudio, dice que cabe perfectamente admitir que el círculo caracteriza en Grecia las fuerzas a la vez ctónicas y femeninas, que se relacionan con la imagen de la Tierra Madre, que encierra en su seno a los muertos, las generaciones humanas y los crecimientos vegetales.

Pues bien, en el Occidente medieval, estos últimos se encuentran sometidos a la buena voluntad de los difuntos, y se produce una confusión constante entre el culto de los ancestros, el de la Tierra Madre, y los genios comarcales, que pueden ser tenidos por avatares de los difuntos y de la Gran Diosa. Así pues, un edificio circular es polivalente.

Tomando por postulado la antigua unidad de las creencias indoeuropeas, se puede considerar que en otros lugares de la misma área cultural sobrevive la misma noción, o la misma oposición entre lugares redondos y rectangulares. En el espacio germanicoescandinavo, los arqueólogos han puesto al día las substrucciones de santuarios de los que han podido trazar el plano de masa. Estos edificios eran paralelogramos, cuadrados o rectángulos, y la orientación de sus lados, grado más o grado menos, corresponde a los puntos cardinales. Así pues, corresponden muy de cerca de lo que encontramos en Roma, y se sitúan en el punto de encuentro del cielo y la tierra. Tal es el caso en Saeból, en Rútstadir y en Ljárdkógar[2]. La Kjalnesinga saga describe el templo de Thór, que medía 20 pies de largo por 60 de ancho, pero el interior era redondo.

El santuario o templo escandinavo era llamado hof, era rectangular y, por ejemplo en Noruega, contaba dos piezas: una, pblonga o toscamente rectangular, llamada skáli, que ocupaba dos tercios del edificio, y en la que se celebraban los banquetes sacrificiales, y la otra, llamada afhús, era cuadrada, y era sin duda allí donde se alzaba el altar pagano[3]. Los investigadores han constatado que las proporciones del skáli y del afhús eran las mismas que las de las embarcaciones y los coros de las pequeñas iglesias noruegas de piedra o madera todavía en pie.

En Islandia, la forma más antigua de santuario parece haber sido circular según las excavaciones emprendidas en los emplazamientos de Ytri-Fagadalur y Hvammur. En cambio, entre los germanos del Oeste, en la edad del bronce, los santuarios eran pequeños edificios cuadrados. Así pues, parece haber habido permanentemente coexistencia de lo circular y lo rectangular, cosa que algunos investigadores han interpretado de la siguiente manera: en unos, se adoraban las divinidades vanes, en los otros, a los ases…

Como correlato del postulado formulado más arriba sobre la unidad de las creencias del fondo indoeuropeo, se puede plantear que los lugares circulares, es decir, aquellos cuya circularidad es ante todo obra del hombre, y cuyo carácter sagrado es evidente, no están dedicados a las altas divinidades del panteón, inaccesibles y distantes, sino a los genios comarcales, tan cercanos a los hombres y tan importantes para sus asuntos. Así, aquellos árboles, aquellas fuentes o aquellas piedras rodeadas de setos o de un murete tal vez fuesen los santuarios de los genii loci, esencialmente terrestres, y que su trazado circular así lo indicara.

Hay un segundo punto que tal vez permitiese precisar la hipótesis: los santuarios de los dioses nunca están alejados de la casa, entre los antiguos escandinavos incluso están en ésta. De modo que habría que poder situar con precisión sobre un mapa dichos santuarios agrestes o forestales, pero el simple hecho de que se encuentren apartados de las casas y los pueblos proporciona a mi entender una valiosa indicación sobre su naturaleza.

Acordémonos de lo que dicen los sermones, las actas de los concilios y los penitenciales: nos informan de que los hombres acudían a lugares apartados, junto  a árboles, piedras y fuentes. De modo que no parece tratarse de un culto a los dioses del panteón germánico, sino a un culto a los genios tópicos. En el actual estado de mis investigaciones, desgraciadamente, no puedo desarrollar más esta hipótesis, que otros trabajos tal vez invalidarán o confirmarán.

La conquista del espacio.

Una vez delimitado el dominio y construidos los edificios de vivienda y explotación, queda protegerlos y salir luego a la conquista de ese espacio todavía virgen. Se colocan los cercados, en primer lugar el del tún, el patio, que precede inmediatamente a la casa principal. Es un primer lugar sagrado, y es allí donde se alza el árbol del genio (túntré) y donde se cría un animal sagrado, generalmente un cerdo, que en el Jól (Navidad) se sacrifica al Dios Freyr (III función). El acto de colonización que se opera bajo la protección de una sacralidad antagónica no queda completo hasta el reconocimiento del genius loci, reconocimiento marcado por un santuario y un culto. Este reconocimiento transforma al genio en fuerza tutelar; concluye entonces el proceso de colonización del espacio.

También habría que hablar de la morada como espacio sagrado en el que el umbral, el hogar y la viga maestra del tejado desempeñan un papel importante, pero eso sería salirse de este estudio. Simplemente indicaré que en el siglo XIII, cuando las personas se instalaban, enterraban en las cuatro esquinas de la casa una vasija que contenía diferentes cosas para los genios domésticos: más recientemente, enterraban ramos benditos en las cuatro esquinas del edificio que iba a construirse…

La colonización de las tierras circundantes se efectúa a partir de la casa, de la explotación. Su principal característica parece ser  una construcción particular del espacio, que se realiza por etapas. Primero por medio de instalaciones más o menos provisionales, rodeadas de un seto o de algún cercado, y esto no sólo concierne a las tierras, sino también a los árboles y las fuentes. Estos lugares cercados son llamados hörgr en normánico, que puede traducirse por “lugar de culto, santuario”, denominación que sugiere que se trata de puntos de exclusión de los genios comarcales especies de refugios en los que ponerse en seguridad, en los que protegerse de los genios y de los demás hombres. Generalmente, en un primer momento, los cristianos plantaban cruces en estos lugares, sustituyendo una sacralidad por otra. Como los campos suelen estar alejados de la granja, para ir a ellos hay que atravesar “territorios inciertos”, y por lo tanto hay que disponer de tales refugios, y también hay que proteger esos pastos y esos prados contra toda intrusión de los genios comarcales todavía no domesticados[4]. Así pues, se los pone bajo el patronazgo, bajo la protección  de una divinidad. Jan de Vries ha redactado una larguísima lista de nombres teóforos en los que los Dioses Odín, Thór, Freyr, Njörd y Ull, están asociados a sustantivos como campo, prado e isla, por no hablar de los topónimos que indican la presencia de un santuario.

Si dejamos de lado los nombres que muestran simplemente una característica morfogeográfica del terreno, forman puntos de referencia en los caminos que conducen de un punto a otro y permiten cercar el espacio y hacer retroceder la “salvajería”, las funciones de los topónimos pueden esquematizarse así:

  1. fijan los límites de los dominios y propiedades.
  2. sirven de asiento a la identidad de la familia o del clan, dado que la granja lleva la mayoría de las veces el nombre de su primer propietario.
  3. señalan qué Dios protege la zona.
  4. remiten a veces a la función del habitante del lugar, por ejemplo, Spákonufell: “Monte de la Vidente”.
  5. son la memoria de los hombres, pues conservan el recuerdo de acontecimientos precisos. Thord zozobra con bienes y personas; el lugar donde encuentran la quilla de la embarcación se llama Kjalarey, “Isla de la Quilla”; el lugar donde se entierran a los ahogados se llama Haugsnes, “Cabo del Túmulo”.
  6. señalan los lugares considerados peligrosos, por ejemplo Tröllaskogr “Bosque de los Trolls”.

Gracias a estas denominaciones, las terrae incognitae van siendo cercadas, basculan en el dominio de la civilización, pronto tan sólo son más bien islotes, y allí es donde se refugian los genios comarcales, allí siguen viviendo. Pues bien, como estos lugares escapan de la impronta humana, son muy estereotipados y corresponden esencialmente a espacios difícilmente habitables y cultivables. Se efectúa, pues, una nueva distribución natural de los espíritus y de los lugares en función de la inaccesibilidad de estos últimos. De modo que es de lo más normal que los loca incerta, los lugares peligrosos, sean bosques y landas, montañas y ciénagas, y las aguas en general.

Ese es uno de los puntos que los romances medievales han conservado mejor. Cuando los caballeros errantes abandonan el espacio civilizado y se internan en lo desconocido tras haber franqueado las fronteras de las tierras cultivadas, siempre llegan o a un lugar encantador (locus amoenus) en el que encuentran hadas, o a un lugar de terror y espanto (locus terribilis) en el que se ven enfrentados a monstruos de todo tipo, gigantes, dragones, ondinos, hombreslobos, mujeres de los bosques, etc… pues bien, es casi seguro que estas inquietantes y monstruosas criaturas son la visión romancesca de los genios comarcales, aquí totalmente transpuestos al campo de la maravilla. Puede afirmarse, pues, que lo maravilloso recupera y adapta creencias locales y luego, a medida que la literatura cuaja y fija tales encuentros en estereotipos, se aleja de sus fuentes y termina no siendo más que recreación y diversión, sueño y compensación. Pero los genios comarcales continúan viviendo bajo las ropas nuevas del emperador.

[1] También las pirámides de Egipto están orientadas con precisión: sus ángulos evocan un microcosmos ideal. “Los cuatro extremos del mundo (nordeste, sudeste, sudoeste y noroeste), regidos por el piramidion, delimitan las regiones cardinales (que corresponden a cada una de las caras del monumento). Esta disposición recuerda la cosmogonía [...] en la que el “Grande de los Cin “ Osiris –o Geb- considerado divinidad suprema, ocupa el centro de un cuadrado de cuatro Dioses a los que rige…” Cf. Isabelle FRANCO, Rites et Croyances d’éternité, París, 1993, p.86.

[2] Cf. J. De VRIES, Altgermanische Religionsgeschichte, 2 vols., Berlin. 1956, T.1, 277 ss.

[3] Cf. El importante estudio de A. THÜMMEL, “Der germanische Tempel”, Beiträge zur Geschichte der deutschen Sprache und Literatur 35 (1909), pp. 1-123, con planos.

[4] En Guillermo de Auxerre hay un pasaje que indica claramente que los lugares colonizados por el hombre son sacralizados: “Cuentan incluso que alguien, al ver un ejército de este tipo (se trata de la Mesnie Hellequin) fue presa de terror y abandonó la vía pública para llegar al campo vecino, donde encontró una especie de refugio; permaneció indemne mientras pasaba por su lado aquel ejército y no sufrió ningún daño por parte de aquellos caballeros. La razón de ello es que muchos creen que los campos gozan de la protección del Creador , por su utilidad para los hombres, razón por la cual los espíritus malignos no tienen acceso a ellos, ni tampoco el poder de dañar a las personas que allí se encuentran. No hace falta decir que una masa de los idólatras, suponiendo que crean en esa protección y esa defensa  y que hayan oído hablar de ella, la atribuirían al carácter sacro de esas tierras labradas. Y si alguna de esas personas, llevada por un miedo de este tipo, se fuese a los campos, no pensaría en refugiarse en un campo, sino en ponerse bajo la protección y la autoridad de dichos signos sagrados. Pienso que creerían que era Ceres, la Diosa de los campos, la que habría protegido al hombre que así actuase, y que aquel ejército no podría causar daño a nadie que es encontrase dentro de los límites del reino de Ceres” (De Universo III, XXIV). He subrayado los pasajes más importantes. Si se sustituye “espíritus malignos” por “genios comarcales”, es decir, si se elimina la interpretación cristiana, se constata que es sagrado el suelo en el que se instala el hombre.

Tots sabem que quan més connectats estem, més practiquem, més reforcem la nostra relació amb l’Altre Món. Jo sóc animista, i dins la meva tradició la part xamànica és bàsica. Per tant la devoció diària als meus Esperits guíes, Deitats i Ancentres és necesària.

Ara ve el però: hi ha dies que estic tant feta pols que no tinc temps de res, o em ve de gust tirar-me al sofà amb alguna sèrie, o matar monstres a l’ordinador o a la Xbox. I llavors no curro. I arriba un punt que em foten una puntada de peu per obligar-me a currar.

Per això vaig començar a pensar formes simples de devoció diària, moltes gairebé a nivell simbòlic, ja que no fa falta grans rituals, de vegades un cant amb el tambor, una petita pregària curta… ja és suficient.

 

Tinc un altar bastant gran a l’estudi, que és on paso la major part del temps, amb 4 espais diferenciats, 3 per cadascuna de les meves divinitats principals, i guíes i un pels ancestres. Cadascun té una espelma, i un plat d’ofrenes. Encenc les espelmes, una mica d’encens i prego o dóno gràcies davant d’aquest altar cada día. I un acte tant simple em connecta moltíssim.

A part, vaig organitzar el calendari amb la feina devocional (festivitats apart), dedicant un dia als Esperits, divinitats… i buscant una petita pràctica de devoció que em pugui connectar cada moment, volía que fos quelcom simple, que fins i tot a la feina em pogués servir. Va quedar així (tot i que és molt orgànic i canvia):

Dia abans de la lluna decreixent : Ancestres -pràctica devocional amb el Mala de calaveres fet d’ós. Repasso aquells que han marxat, honorant-los perquè ells són les meves arrels i ells m’atorgen l’adivinació.

Dia de la lluna decreixent: Vindos-Cernnunos -anell devocional, un torque amb caps de carner. Sigui on sigui aquell dia és seu.

Dia després de la lluna decreixent: Daemon+ Terra dels Vents. Aquestes són pràctiques pròpies al Món Superior i a l’Inferior.

 

Lluna Fosca: La Senyora Velada (Kolyo) -clau grossa que duc penjant, i que sempre em col·loca en punts liminals.

Dia després de lluna fosca: La Senyora de la Caldera de la Transformació.

Tres dies després de la celebració anterior: Perséfone. -collar roig-sang i magrana.

 

Dia abans de la creixent: les Disir i Rosmerta

Lluna Creixent: Tàndem Freyja-Holda -pràctica de Seidr

Dia després de la Creixent: Senyora i Senyor Sota la Muntanya ( La Senyora de la Cort Feèrica i el seu Senyor Bersabuch) centrats en Montserrat i en la Cort Feérica.

 

Dia abans de la lluna Plena: Esperits familiars

Lluna plena: treball de Lunació + Terra de ls Vents

Dia després de Lunació: El Senyor Roig i la Deessa de Foc (Tubal +Sunnu) -normalment día de creació boja, o d’endevinació oracular

 

Ja sé que molt pensaran: quin bativull de divinitats! eclèctica? no exactament, politeísta, honorant les arrels de la terra, íbera-celtíbera-romana-germànica… i perquè… per què canviar el que funciona?

Així que us pregunto, què feu vosaltres amb el difícil tema de la devoció diària?

Ritual per donar la Benvinguda al Canvi

Encén un foc en un recipient a prova de flames i invoca l’Esperit de l’oest.

A l’Oest, on el Sol es pon, parlem de canvis i finals. On la Deessa va veure el ser reflex, al mar, i s’enamorà, on la Tardor retorna, tacant-ho tot de roig ataronjat. Flueixo.

A l’Oest on l’Anciana del canvi espera, em giro.

A l’Oest, el lloc del coratge, de l’Atrevir-se a mirar cap endins, jo busco.

A l’Oest, on els sentiments profunds com llacs quiets reflecteixen, jo rebo.

A l’Oest, on les onades trenquen per retornar de nou com a marees, em sano.

A l’Oest ib le saigües flueixen i els rius córren, segueixo.

Grans Poders de l’Oest, us invoco per a que em brindeu els vostres dons per duur-me endins.

Sé que m’aferro amb por al que he d’alliberar, miro a l’Oest buscant coratge. Coratge per deixar anar, per mirar endins, coratge per sanar, coratge per seguir i per continuar tenint fe.

Jo et crido, Senyora dels Canvis, Senyora de les Transformacions, t’ofereixo les meves ferides per a ser sanades. La meva creença de que el passat no pot ser canviat, que el  mal que s’ha fet es per sempre.

Deixo caure aquestes imatges, com les fulles cauràn dels arbres, segures en el seu coneixement que el futur duu un nou creixement i fruits i abundancia al seu temps.

 

Traducció de la web de F. Owlsdottir, ara extincta.

Imatge pròpia

Material extret de Bruixes i bruixots. Joan Amades. Biblioteca de Tradicions Populars. El mèdol.2002. primera edició 1934.

“… la reproducció, segons els primitius, no era deguda a la confusió dls dos sexes, sinó a un favor dels esperits. (…)la familia era dirigida i regentada per la dona, considerada coma favorida i estimada dels esperits (…). Aquests li revelaven els misteris de la màgia i la iniciaven en la seva complexa i tèrbola pràctica. El primer sacerdoci  fou femení. (…). Quan la màgia perdé prestigi per iniciar-se la religió, es donà als vells esperits (…) un sentit de divinitat (…). Eren amics de la dona i la protegien.”

Diu Joan Carnicer Torrent al pròleg que no és gaire difícil que la religió institucionalitzada veiés aquestes persones que tenien tractes directes amb els esperits com un focus de competència. Si hi havia dones que guarien amb els seus preparats de plantes remeieres, d’alguna manera estaven fent un paper que no és ben bé humà, usurpant una de les funcions de la divinitat. Només calia fer entrar en la ment del poble que no era amb els esperits amb qui tenia tractes, sinó amb el Diable en persona. (…). Una manera molt fácil de desprestigiar un fenomen i el col·lectiu que el practicava, expolsant-se qui feia nosa i intentant fer desaparèixer tota una série de coneixements adquirits en un procés de molts segles. A més, aquesta febre també servia per fer denúncies per simples enveges o desavinences veïnals.

Joan Coromines al Diccionari etimològic i complementari de la Llengua Catalana fa recerca de l’origen del mot bruixa, ja compilat en català al segle XIII en el sentit que tè ara el trobem a les Ordinaciones de la Vall d’Àneu de 1424 on “el legislador fulmina contra les que han de nit ab les bruxes al Boch de Biterna”.

Coromines postula a favor de l’origen cèltic del nom: VROIK-SA, druida o pagana de la bruguera 1. I matisa: “I si la bruixa vola o balla a cavall d’una escombra, és com a sí´mbol de la bruguera que freqüenta, perquè la granera o escombra rústica és de bruc”.

Nota sobre el mal i la màgia “negra”, diu que si bé Amades documena a casa nostra en el primer quart del XX, sembla que pertanyin a cultures d’altres latituds, en què están més desenvolupades.

Per nosaltres bruixa és sinònim de dona sàvia, que no culta necesàriament. La bruixa és més intuïtiva que racional, amb els coneixements adquirits bàsicament per transmissió oral, convivia amb els diversos elements de la naturalesa i els coneixia.

Diu Amades que totes les coses i tots els fets que es produïen convenients a l’interès humà eren produïts pels esperits bons; feien créixer els vegetals, fecundàven els animals, provocaven els fenomens de la pluja quan era convenient als conreus, feien seguir la bona dirección a la pedra llençada contra la presa… Els fets ingrats i perjudicials a l’home, les malaltíes, pèrdua de collites, l’epidèmia en el bestiar, dificultat en la cacera… eren obra dels esperits malèvols. A l’entorn d’aquest món d’esperits es creà tot un procediment de tracte amb ells. Per mitjà de nombroses i variades practiques i també d’imprecacions, emeses moltes vegades sota forma de cançó, s’aconseguia atreure els esperits bons i allunyar els dolents; fer més valuosa i eficaç l’acció dels primers i inútil la dels segons, així com posar-los en pugna i baralla entre ells per obtener el triomf dels esperits simpàtics. El tracte amb aquest món invisible creà un vast sistema d’usos i practiques, conegut sota el nom de màgia.

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1.- Ho trobem  a Europa com les Hedge-rider, el nostre “hedge” són les brugueres

 

Aquest ritual el vaig crear per la celebració que va tenir lloc el 3 d’abril de 2011

Festival del retorn anual de Perséfone

Serà un ritual senzill, tindré flors fresques, o pétals de rosa en el seu defecte, tindré una magrana seca, i alguna branca amb fulles d’arbre de fulla perenne.

Tindré una espelma de color càlid, a ser possible de cera d’abella. Un petit bol a prova de foc, encens, i les representacions elementals que vulgui.

Encendré l’espelma rodejada de les flors i les fulles

Hail Koré, jove dama de la Primavera.

Entrares al Hades descalça, sense joien en els cabells.

Avui surts entronitzada, Oh Perséfone, Reina del Submón.

Celebrem que avui la Terra gaudeix del teu retorn,

Per on tu camines, ella reneix.

Deméter celebra amb joia la teva trobada

Visualitzaré el sol lluint tímid, però donant-los la declaració que ja ha arribat la primavers. Sentiré l’herba nova als peus, la suau brisa i els aromes de la terra que reneix.

A nosaltres retornen ara els petits dons del dia a dia

Una caricia del sol o d’un amant

Una flor acabada de nèixer, moguda per la brisa.

Miraré el pentacle i la magrana, sabré que totes les coses estàn relacionades i que canviant l’èsser puc canviar el que vulgui.

Oh Senyora dels Laberints en antigues terres Minoiques.

Tu que coneixes els Misteris de la conexió amb el Daemon Lover

Teva és la Corona i el Ceptre.

Otorgan’s la capacitat d’agraïr cada dia les petites coses belles

Perséfone dels bells turmells i el cabell d’espigues,

Doncella i Senyora, teu és el misteri de les Llavors de Magrana.

Tu ets l’Estrella de la Poma

La teva veu xiuxiueja secrets des de les profunditats

I la terra, la teva mare, et respón.

T’honorem en aquest dia,

Oh bella Senyora Sota la Terra!

Cremaré uns quants pètals o flors (no fulles) en el bol, en ofrena a la Deessa. Meditaré sobre el que he de recordar d’agraïr cada dia, relativitzant els problemes, doncs la vida és més que el que ens preocupa a diari. Sempre hi han coses per gaudir, sempre i han coses bones per agraïr.

Apago l’espelma. Si hem treballat en Cercle l’obrirem de la manera habitual.

 

Traducción: Este ritual lo creé para la celebración del 3 de abril de 2011

Festival del retorno anual de Perséfone

Será un ritual sencillo, tindremos flores frescas, o pétalos de rosa en su defecto, tendremos una granada fresca (o seca si no tenemos nada más), y alguna rama con hojas de arbol de hoja perenne. Una vela de color cálido,  a ser possible de cera de abeja. Un pequeño bol a prueba de fuego. Incienso, y las representacions elementales que quieras.

Encenderemos la vela que habremos rodeado de flores y de la rama de hojas

Hail Koré, joven dama de la Primavera.

Entraste al Hades descalza, sins joas en el cabello.

Hoyi emerges entronizada, Oh Perséfone, Reina del Submundo.

Celebramos que hoy  la Tierra canta tu retorno,

Por donde tú caminas, Ella renace.

Deméter celebra con alegria tu vuelta

Visualizaremos el sol luciendo tímido, pero con la promesa que ya ha llegado la primavera. Sentiremos la hierba nueva en los pies, la suave brisa y los aromas de la tierra que despierta.

A nosaltras retornan ahora los pequeños dones del día a día

Una caricia del sol o d’un amant

Una florrecién nacida, movida por la brisa.

Miraremos el pentáculo y la granada, pensando que todas las cosas estan relacionadas, y que cambiando el ser podemos cambiar lo que queramos.

Oh Señora de los Laberintos en antiguas tierras Minoicas.

Tú que conoces los Misterios de la conexión con el Daemon Lover

Tuya es la Corona y el Cetro.

Otorgano la capacidad de agradecer cada día las pequeñas cosas hermosas

Perséfone de los bellos tobillos y los cabellos de espigas

Donzella y Señora, tuyo es el misterio de las Semillas de Granada.

Tú eres la Estrella de la Manzana

Tu voz muermura secretos desde las profundidades

Y la tierra, tu madre, te responde.

Te honramos en este día,

Oh bella Señora Bajo la Tierra!

Quemaremos ahora unos cuantos pétalos o flores (no las hojas) en el bol, en ofrenda a la Diosa. Meditaremos sobre lo que tenemos que recordar agradecer cada día, relativizando los problemas, ya que la vida es más que lo que nos preocupa a diario. Siempre hay cosas para apreciar, siempre hay cosas buenas para agradecer. Apagaremos la vela, dando gracias.

Si hemos trabajado en círculo, lo abriremos de la forma habitual.

 

Aquest ritual el vaig recollir, traduir i adaptar ja fa molts anys dels treballs de la Donna (Owlsdottir), però segueix funcionant per la seva senzillesa i perquè et permet posar en perspectiva i equilibri certes parts de la teva vida.

El verd és el color perfecte per aquest moment d’equilibri de l’any, Una tela d’altar verda i 2espelmes verdes . Mantingues l’Ara simple i simètrica. Pots col·locarr una imatge d’Atena al centre. Si tens algun mussol que tingui parella pots posar-ho també. Encén les espelmes i comença el ritual.

“En aquest moment de perfecte equilibri entre la llum i la foscor,
busco ser una amb el món
Busco estar arrelada en el centre del meu ésser.”

Vara assenyanlant els  peus, visualitza les energies equilibrants del món Inferior.

“Estic recolçada pels poders del Món Inferior.”

Vara assenyalant  el cel, visualitza la Deessa Atena recolçan-te.

“Els poders del Món Superior em guien.”

Vara cap al teu pit, visualitza’t unida amb els Móns Superior i Inferior.

“Estic equilibrada en el centre del meu ésser.”

Vara extesa cap a l’Est. Visualitza la claredat de l’aire

“Els poders de l’Aire m’inspiren”

Vara al Sud, visualitza els poders transformadors i purificadors del foc.

“Els poders del Foc m’il·luminen”

Vara a l’Oest, Visualitza els poders sanadors I netejadors de l’aigua.

“Els poders de l’Aigua em renoven”

Vara al Nord, visualitza la seva estabilitat i poders nodridors.

“Els poders de la Terra em nodreixen.”

  Estableix un llaç d’equilibre entre el centre I els elements. Sent l’energia fluint.

“Tots està en equilibri, dins meu I al meu voltant. ”

Seu davant de l’Ara i passa una estona meditant. Visualitza la balança i posa a una banda alguna cosa que tinguis. A l’altra banda col·loca el que dones a canvi del que tens. Està la balança equilibrada? Demana consell a Atena per poder introduir un millor equilibri a la teva vida. Quan sentís que has rebut una resposta, dóna gràcies i obre el cercle.

Imatge de Gustav Klimt